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Los jóvenes ante las dificultades de relación

Una relación es una situación de trato, convivencia, información y comunicación que se establece entre dos personas; independientemente de quiénes sean (padres, amigos, hermanos...).

Es importante sentirse bien dentro de la familia, ya que todos necesitamos una referencia estable con la que contar en cada momento y, sobre todo, cuando tenemos algún problema. Para que exista un buen ambiente de comunicación en la familia, cada miembro debe aportar su "granito de arena". Tú puedes hacerlo teniendo en cuenta que:
Todos los miembros de la familia merecen respeto.
Es muy importante saber ponerse en el lugar del otro para entender lo que nos está diciendo y lo que está sintiendo en esa situación, por ejemplo, es lógico que tus padres se preocupen si has llegado tarde y no les habías avisado.
Interésate por lo que pasa en la vida de los distintos miembros de la familia. Así todos sentirán que son importantes para los demás y también lo harán contigo (¿seguro que sabes de verdad a qué se dedica tu padre o qué ocupación tiene tu madre?).
Todas las relaciones necesitan tiempo para desarrollarse y mantenerse de forma satisfactoria. No es necesario una gran cantidad de horas pero sí que ese tiempo sea de calidad.
Muestra siempre una actitud de respeto ante las personas y lo que digan.
Escucha activamente. Es decir, haz notar a la otra persona que le estás escuchando, que te estás enterando de lo que te está diciendo y que no estás pensando en otra cosa.
No interrumpas a la otra persona cuando te está hablando y espera a que acabe para expresarte. Al hacerlo, intenta no subir el tono ni descalificar, así la otra persona no tendrá la necesidad de defenderse y hacer derivar la conversación a un conflicto distinto del inicial.
No anticipes lo que la otra persona va a decir o pensar.
Pídeles a tus padres que sean claros a la hora de expresar lo que esperan de ti, así todos podréis expresar vuestro punto de vista, dificultades, expectativas...
No levantes la voz.
Admite que puedes equivocarte y rectificar. Eso no va a hacer que los demás piensen de ti que vales menos, todo lo contrario.
Por último, repecto a la relación con tus padres, piensa que ellos fueron adolescentes antes que tú y saben que no es una etapa fácil por la que estás pasando y a veces les ciega la responsabilidad que tienen hacia ti, pero no olvidan nunca lo importante que eres para ellos.

La ADOLESCENCIA es un momento de la vida en que tienen lugar cambios a muchos niveles (físicos, psicológicos, de sensaciones...). Sientes la necesidad a veces de aislarte del mundo que te rodea y dedicarte sólo a tus pensamientos, fantasías e intereses. Esta actitud, los padres a veces la viven como un alejamiento tuyo hacia ellos y puede darse un distanciamiento en la comunicación entre padres e hijos/. Es precisamente en este momento en el que hay que tener muy presente qué se puede hacer para favorecer un clima de confianza. Aunque tengas la necesidad de distanciarte físicamente de tus padres, sigues necesitando saber que van a estar ahí cuando les necesites y que vas a poder contar con ellos. A pesar de que haya días en que ni tú mismo/a sabes qué te está pasando y creas que sólo van a entenderte tus amigos/as, para tus padres es importante saber que sigues necesitándoles y teniéndoles en cuenta.

En esta etapa de tu vida son muy importantes las relaciones con amigos/as y para que estas relaciones sean positivas, debes tener en cuenta algunas recomendaciones:
Es importante esforzarse por aprender a interpretar la conducta de los demás, entender su punto de vista, admitir que el otro es diferente y aceptarle tal y como es.
Hacer comentarios positivos hacia los demás y aprender a recibirlos correctamente.
Ofrecer nuestra ayuda y aprender a pedirla cuando sea necesario.
Decir que no de una forma adecuada ante algo que no se desea y aceptar, a su vez, una negativa como respuesta.
Iniciar conversaciones y participar en ellas.
Escuchar a los demás.
Resolver conflictos por sí mismo.
Compartir.

Ante cualquier duda o dificultad que tengas, la Fundación ANAR pone a tu disposición sus servicios de ayuda y orientación a través del Teléfono del Menor ANAR (900 20 20 10) y de Email ANAR y rellenando el cuestionario del Menor. Estos servicios, Teléfono del Menor ANAR y Email ANAR, son confidenciales, funcionan 24 horas, todos los días de la semana y están atendidos por un equipo de profesionales (psicólogos, trabajadores sociales y abogados).

 

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