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Consejos ANAR para la custodia compartida

Cada año hay en España unos 87.000 niños y niñas afectados por la separación de sus padres. Cuando en una familia los padres toman la decisión de separarse, se produce un cambio profundo para todos los miembros de la misma. No obstante, en función de cómo los adultos implicados enfoquen el tema con sus hijos/as y lleven a cabo la separación, la situación se hará más llevadera para todos.

Es muy importante que la decisión de la separación se transmita a los hijos/as por los dos progenitores a la vez, con claridad, adaptándose a su edad y transmitiendo que a pesar de que es una elección dolorosa, es la mejor opción para el bienestar de todos. Es necesario dejarles un espacio para que puedan preguntar aquello que no han entendido o que les preocupa. Tal vez no les surjan dudas en ese momento porque necesitan adaptarse y digerir la noticia y sea más adelante cuando necesiten respuestas.Es necesario que los padres estén presentes en ese momento y se muestren cercanos.

Como base principal ante una separación, es importante transmitir a los hijos/as que aunque los padres ya no vivirán juntos, seguirán siendo siempre sus padres. Esta afirmación debe dejar claro que los dos van a seguir queriéndoles de la misma manera y estando ahí para cuando ellos/as les necesiten.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística, en el año 2013, el 17,9% de las guardas y custodias acordadas fueron compartidas, lo que supone un incremento de tres puntos con respecto al año 2012.

Nuestro Código Civil permite a los Jueces acordar la guarda y custodia compartida cuando lo soliciten ambos progenitores o bien, con carácter excepcional, cuando lo solicite sólo uno de ellos y siempre que puedan fundamentarla en que sólo de esta forma se protege adecuadamente el interés superior del menor.  Sin embargo, determinadas Comunidades como Aragón y Valencia han establecido a través de su legislación autonómica la atribución de la guarda y custodia compartida con carácter preferente y/o general.

Por otro lado, el 19 de julio de 2013, se aprobó el Anteproyecto de Ley sobre el ejercicio de la corresponsabilidad parental en caso de nulidad, separación y divorcio (ignoramos si llegará a convertirse en Ley en esta legislatura). Este Anteproyecto supone un avance en lo que respecta a la atribución de la guardia y custodia compartida al quitar el carácter excepcional a la atribución de la guarda y custodia compartida cuando sea solicitada por uno solo de los progenitores (como ya ha venido interpretando el Tribunal Supremo en sus últimas sentencias), aunque no llega a darle un carácter preferente y/o automático.  Seguirá siendo el Juez quien, previo examen de las circunstancias de cada caso en concreto, determine la guarda y custodia atribuible al mismo, con base en el interés superior del menor. Como novedad, establece la posibilidad de que el Juez otorgue este tipo de guarda y custodia aunque no haya sido solicitada por ninguno de los progenitores, cuestión que ha suscitado mucho debate por ir en contra de la doctrina jurisprudencial actual y porque, en definitiva, parece arriesgado obligar a ambos progenitores a aceptar un régimen de guarda y custodia no deseado por ninguno de ellos.

En relación a todo lo anterior, queremos ofreceros diez consejos claves a tener en cuenta cuando tras una separación o divorcio, se tiene la guarda y custodia compartida de los hijos/as.

Tras la separación, es necesario que todas las decisiones que vayáis a tomar y que afecten a vuestros hijos/as, las toméis pensando en ellos y en qué les va a beneficiar más.

Es importante que los padres tengáis la disposición de apartar los conflictos entre vosotros cuando se trata de decidir sobre ellos y que las decisiones que toméis sobre los hijos no sean nunca contradictorias. Estar de acuerdo en las cosas que  les afectan y transmitirles la misma información es condición sine qua non para afrontar la separación de una forma saludable. Esto hará que se sientan seguros/as ante la nueva situación.

 

Los niños/as necesitan que en su entorno haya estabilidad para poder crecer y evolucionar positivamente. En este sentido, es importante que se sigan manteniendo sus rutinas diarias (hora de ir al colegio, horarios de comidas, recogidas del colegio, deberes, horarios de acudir a la cama, pautas de educación…) Esta estabilidad proporcionará a vuestros/as hijos/as la tranquilidad y seguridad necesarias para poder vivir la nueva situación con normalidad.

 

Vuestros hijos/as van a tener la sensación de normalidad y seguridad ante la nueva situación, principalmente, si pueden seguir viviendo en el mismo entorno en que vivían. Por ello, en los casos de custodia compartida es importante que ambos padres viváis cerca para que ellos puedan mantener sus amistades y lugares en que se mueven habitualmente. Esto es difícil, no siempre es posible, pero para ellos sería la situación ideal. Asimismo, es importante que el hecho de estar con uno u otro progenitor la misma cantidad de tiempo, no suponga para vuestros hijos/as grandes desplazamientos con el consiguiente gasto de tiempo para ellos.

 

La tolerancia y el respeto entre vosotros, padres, es fundamental para proporcionar a vuestros hijos/asrelaciones saludables con sus familiares. Además, no podéis olvidar que es un derecho de vuestros hijos/as y una necesidad poder seguir manteniendo las relaciones con la familia de los dos progenitores y relacionarse con ellos de manera natural y periódica. De esta forma, les proporcionaréis las herramientas necesarias para adaptarse mejor a la nueva situación y tener una evolución sana.

 

Las descalificaciones y competiciones necesariamente implican un escenario en el que hay una parte culpable y otra inocente. Esta situación en la que hay víctimas y verdugos obliga a los hijos a tomar una posición a favor de uno y en contra de otro generando rabia y resentimiento que le impiden digerir y elaborar la situación de forma sana.

Aunque ya no seáis pareja, seguís siendo padres y ellos deben estar al margen de vuestros conflictos para evitarles situaciones en las que sientan que “tienen que elegir” entre uno de los dos. Llevarles a esta situación les hace daño y llegan a sentirse culpables de lo que ocurre entre sus padres. No olvidéis que os necesitan a los dos por igual para su crecimiento y evolución.

 

Si las muestras de afecto y la presencia de calidad de los padres es importante en la evolución de los hijos/as, lo es más cuando los padres se separan. Vuestros hijos/as necesitarán sentir que les seguís queriendo como antes de la separación y que les dedicáis un tiempo de calidad a cada uno. En este sentido, si vuestras obligaciones laborales os impiden estar con vuestros hijos/as, no deleguéis ese tiempo en terceras personas y permitir que lo cubra el otro progenitor, si cabe la posibilidad,  aunque no “le toque” estar con él/ella. Siempre que sea posible,  es mejor para ellos que estén con sus padres que con terceras personas. Una vez más, para conseguirlo, impera el respeto entre vosotros.

 

Una situación de separación genera muchos sentimientos y emociones contradictorias en todos los implicados. Tanto en los padres como en los hijos/as. Es bueno reconocerlo y dejar espacio a la expresión de estas emociones. Es tarea de los adultos, en este caso de los padres, ofrecer a vuestros hijos/as la contención y la escucha necesarias para que puedan contaros con libertad sus sentimientos ante vuestra decisión. Así mismo, no os sintáis culpables si en algún momento expresáis emociones ante ellos. Sois humanos y es bueno que  vean que es así.

Sin embargo, es igual de importante que transmitáis que juntos vais a aprender a adaptaros a la nueva situación. Buscad apoyo en otros adultos de vuestro entorno más cercano.

 

Si desde vuestro papel como padres siempre es importante estar pendientes de los cambios que manifiestan vuestros hijos/as, lo es más cuando se da una situación de separación. Es importante que estéis pendientes para reconocer señales de malestar y lo comuniquéis al otro progenitor para actuar juntos. Además, en los casos de custodia compartida, estos acuerdos a la hora de actuar y tomar decisiones sobre los hijos/as son fundamentales porque van a estar el mismo tiempo con ambos y debéis tener la misma información para poder ofrecerles la ayuda adecuada.

 

Cuando en vuestra separación se establece que la custodia de vuestros/as hijos/as sea compartida, ambos debéis conocer la evolución en las distintas áreas de la vida de vuestros hijos/as. En este sentido, es bueno que os comuniquéis con la misma frecuencia, aunque sea por separado, con sus profesores/as, médicos, monitores… De esta manera mostraréis a vuestros hijos/as que os interesan tanto como antes y que estáis abiertos a cualquier sugerencia de estos profesionales para ayudarles en su bienestar.

 

PÍDENOS AYUDA SI LA NECESITAS

Ayúdanos a que tu hijo/a conozca el Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes 900 20 20 10. Está atendido por psicólogos, apoyados por trabajadores sociales y abogados. Atendemos las 24 horas, todos los días del año. Es una línea segura: anónima, confidencial y gratuita.

 

Tú como adulto, también puedes encontrar asesoramiento psicológico, social y jurídico en el Teléfono ANAR del Adulto y la Familia 600 50 51 52.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS: