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Consejos ANAR para evitar los trastornos de alimentación en sus hijos

10 Consejos a los padres y madres para prevenir los trastornos de la alimentación en sus hijos/as

Los Trastornos de la Alimentación han llegado a convertirse en un problema muy actual y preocupante sobre todo entre la población femenina adolescente. Si bien es cierto que hay casos de chicos que sufren estos trastornos, se trata de un problema básicamente femenino. Cada vez más jóvenes y en edades más tempranas, sufren desórdenes alimentarios.

Desde la Fundación ANAR queremos daros algunos consejos para prevenir en vuestros/as hijos/as los Trastornos de Alimentación. Dado que, como hemos comentado, se trata de un problema
básicamente femenino, nos referiremos primordialmente a ellas, las chicas que los padecen.

 

Es importante que todos los miembros de la familia sientan que tienen su sitio y que pueden contar lo que les preocupa o sucede en el día a día. De esta manera, se creará un clima de cordialidad y un sentimiento de “cobijo”.

 

Entre las adolescentes que sufren Trastornos de la Alimentación, es frecuente encontrarse con chicas excesivamente responsables y autoexigentes. Es por ello que estas chicas suelen asumir “cargas” en las relaciones familiares que no les corresponde y para las que no tienen capacidad de resolver. Los/as hijos/as no tienen por qué mediar entre las relaciones de pareja ni conocer temas que los padres deben tratar en la intimidad de su relación.

 

A la hora de establecer normas y límites, ambos miembros de la pareja debéis estar de acuerdo tanto en las normas como en las consecuencias de su no cumplimiento. Las adolescentes que sufren Trastornos de Alimentación suelen ser manipuladoras para conseguir su objetivo que es no comer sin que nadie se de cuenta. Si hay acuerdo entre vosotros, sus padres, verán en ellos una base sólida en la que apoyarse y un referente para saber hasta dónde pueden llegar y les costará más manipular la situación.

 

Estas adolescentes tienen la autoestima muy baja. Es por ello que también suelen ser muy autoexigentes porque consideran que “siendo perfectas” serán queridas. Necesitan tener todo controlado y ese control lo trasladan a su cuerpo, el cual manejan a través de la comida. Una aceptación incondicional de vuestra hija haciéndole saber con frecuencia que se la quiere por cómo es en su totalidad, la protegerá de este tipo de trastornos.

 

La publicidad, algunas series o películas transmiten de forma constante a las adolescentes mensajes de “cómo tiene que ser su cuerpo para ser felices”. La adolescencia es una etapa muy vulnerable en la que la opinión ajena y la imagen cobran mucha importancia y las chicas con autoestima baja pueden llegar a perseguir la perfección en su cuerpo a toda costa. Incluso a costa de su vida. Enseñadle y hablad con ella sobre los mensajes engañosos y a valorarse por ser quien es, no sólo por su aspecto externo.

 

En los/as adolescentes las prohibiciones e imposiciones no tienen el efecto buscado. Es mejor educar en hábitos de vida saludables sirviendo de ejemplo e inculcándoles la necesidad de alimentarse para tener salud. De esta manera interiorizarán la naturalidad del acto de alimentarse como un hábito más en su vida.

 

Aunque el ritmo actual de los padres impide, en la mayoría de los casos, comer diariamente con sus hijos/as, es necesario buscar la manera para que vuestras hijas no coman solas. Si vosotros no podéis estar con ellas en esos momentos, buscad un adulto de confianza que pueda asegurarse que se alimentan cada día adecuadamente puede prevenir problemas de alimentación. Procurad que al menos una vez al día, podáis comer juntos y haced de ese momento un encuentro familiar agradable.

 

En ocasiones, los Trastornos de la Alimentación empiezan porque la adolescente trata de controlar su ansiedad a través de la comida. Esto puede llevarla a comer más de lo que su cuerpo necesita para, posteriormente, sentirse culpable y provocarse el vómito, lo que le llevaría a entrar en la espiral del Trastorno de la Alimentación. Enseñarle a relajarse respirando adecuadamente y a relativizar los problemas, es una manera saludable de canalizar esa ansiedad.

 

Las adolescentes han tenido como referencia y modelo a su madre y, aunque en esta etapa suele haber un distanciamiento emocional, tienden a imitar hábitos que han visto en sus madres. Es por ello que debéis evitar darle demasiada importancia a la imagen, las dietas… y fomentar lo positivo de ser una persona con valores sólidos y autoestima saludable, independientemente del aspecto externo que se tenga.

 

PÍDENOS AYUDA SI LA NECESITAS

Ayúdanos a que tu hijo/a conozca el Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes 900 20 20 10. Está atendido por psicólogos, apoyados por trabajadores sociales y abogados. Atendemos las 24 horas, todos los días del año. Es una línea segura: anónima, confidencial y gratuita.

 

Tú como adulto, también puedes encontrar asesoramiento psicológico, social y jurídico en el Teléfono ANAR del Adulto y la Familia 600 50 51 52.

 

Trastornos de alimentación

Los profesionales del Teléfono ANAR han elaborado una serie de consejos y recomendaciones adaptadas a diferentes perfiles.

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