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Guía sobre educación afectivo-sexual para menores

La sexualidad es la forma que cada uno tiene de sentir, pensar, relacionarse, expresarse y comportarse como mujer y como hombre a lo largo de la vida. Tenemos sexualidad desde que nacemos hasta que morimos aunque se vive y se manifiesta de forma distinta en cada etapa de nuestra vida. Es un aspecto más de la personalidad.

La finalidad de la sexualidad tiene tres dimensiones que suelen estar mezcladas entre sí:

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 Reproducción: para tener hijos cuando así se desee libremente y de forma responsable.
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 Placer: para disfrutar, sentir placer, relajarse, descargar tensiones, sentir bienestar.
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Comunicación: para dar y recibir cariño, manifestar ternura y expresar lo que sentimos en las relaciones.

En la PUBERTAD (entre los 9 y los 12 años) los chicos y las chicas empezáis a experimentar cambios a varios niveles:

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También experimentarás cambios emocionales:

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Cambios de humor. A veces no sabrás qué te pasa ni por qué de pronto estás de buen humor para, al cabo de un rato, sentirte tremendamente triste y abatido/a. No te preocupes, es normal y tiene que ver con los cambios hormonales a que estás siendo sometido/a.
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Ansiedad y tensión.
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Actitudes defensivas. Tiene que ver con no saber qué está pasando, lo que hace que estés confundido/a y te pongas a la defensiva ante comentarios que interpretas invasivos, sobre todo si vienen de figuras de autoridad (padres, profesores, hermanos mayores).
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Preocupación en torno al propio cuerpo. Estás muy pendiente de tu aspecto físico porque estás empezando a interesarte por el sexo opuesto y quieres aparecer agradable ante ellas/ellos. Eso está bien, pero sin exagerar ni adoptar comportamientos ante la comida que puedan llevar a enfermarte, ya que es necesario, y ahora más que nunca, que estés bien alimentado/a y hagas ejercicio de forma regular para desarrollarte adecuadamente y que tu cerebro funcione de forma adecuada.
En la ADOLESCENCIA se empieza a estar cada vez más interesado por el sexo opuesto. Actualmente los/as adolescentes empiezan antes a tener contactos sexuales. Sin embargo, por lo general, la información que se tiene sobre sexualidad en esta etapa de la vida es más bien escasa e inadecuada. Es muy importante que recurras a personas adultas de tu entorno que te inspiren confianza (padres, tíos, profesores…) ante las dudas que te surjan, que seguro serán muchas. Ellos ya pasaron por esa etapa y podrán echarte una mano, aconsejarte y alertarte también sobre los posibles peligros y responsabilidades.
Debes estar informado/a sobre los distintos MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS, de sus ventajas e inconvenientes. Si esta información no la has obtenido del centro educativo al que acudes, pregúntale a tus padres o pide información en cualquier centro de Planificación Familiar de tu zona. Es muy importante que estés informado/a también de las enfermedades de transmisión sexual para saber cómo prevenir y asegurar tu salud. Tienes que saber diferenciar entre los métodos para prevenir un embarazo no deseado y los métodos para prevenir una enfermedad de transmisión sexual (venéreas y SIDA).
La MASTURBACIÓN es un aspecto más de la sexualidad de cada persona y no es negativa a no ser que lo hagas de forma compulsiva, te genere sentimientos de culpa y lo utilices para “tapar” otros problemas.
En cuanto a la HOMOSEXUALIDAD, hay que decir que aunque actualmente está mucho más aceptada en nuestra sociedad, para los padres y madres todavía es difícil aceptar que un/a hijo/a es homosexual. En la adolescencia a veces se tienen contactos homosexuales por miedo e inseguridad a relacionarse con el sexo opuesto, curiosidad por conocer el cuerpo del otro, confusión, identificación con el amigo del mismo sexo… sin ser por eso homosexual.

Si tienes alguna duda o problema sobre sexualidad, puedes contactar con nosotros a través de nuestro servicio de Email ANAR, accediendo al mismo a través de nuestra página web (www.anar.org), rellenando el Cuestionario del Menor. O bien, llamando a nuestros Teléfonos ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (116111 ó 900 20 20 10). Estos teléfonos son gratuitos, confidenciales, funcionan 24 horas, todos los días de la semana y están atendidos por un equipo de profesionales (psicólogos, trabajadores sociales y abogados).