Con motivo del Día Internacional de los Niños y Niñas Desaparecidos, 10 organizaciones a lo largo de 10 países de Europa están llevando a cabo la campaña #BlueForHope con una serie de acciones para la sensibilización sobre esta problemática y dar a conocer el Teléfono 116 000, número armonizado a nivel europeo, disponible para apoyar a los/as menores de edad y las familias que lo necesiten. Esta campaña está liderada por la organización internacional Missing Children Europe.
El Teléfono 116 000 para casos de niñas y niños desaparecidos es un número común, armonizado de la Unión Europea, declarado de Interés Social, que ANAR puso en marcha tras serle atribuida su gestión por el Ministerio del Interior, con el que trabaja en estrecha colaboración a través del CNDES (Centro Nacional de Desaparecidos). Además, coopera en red junto a todos los países de la UE.
Durante 2025, Fundación ANAR atendió 1.278 casos de menores de edad desaparecidos/as o en riesgo de desaparición, lo que representa un incremento del
9,1 % con respecto al año anterior, para lo que fue necesario atender 3.391 llamadas y chats a través de las diferentes Líneas de Ayuda ANAR.
La fuga e ideación de fuga de niños, niñas y adolescentes de su domicilio constituye el primer motivo de desaparición por el que los/as menores de edad o sus familias llaman a Fundación ANAR, un 62,1 % de los casos atendidos, esto es 794 casos. Seguido de los 285 niños, niñas y adolescentes expulsados del hogar, que suponen un 22,3 % del total.

Para Benjamín Ballesteros, director técnico de Fundación ANAR: “Es muy importante entender que, en la mayoría de los casos, para los/as menores de edad la fuga es una medida desesperada e irracional que toman tratando de ponerse a salvo de situaciones graves como el maltrato físico y psicológico, agresiones sexuales, acoso escolar o violencia de género, entre otras”.
“En el caso de las expulsiones del hogar -continúa Ballesteros- las dificultades para contener a sus hijos e hijas con normas y límites, problemas de conducta, adicciones y violencia, entre otros, son algunas de las razones que llevan a las familias a esta medida errónea, que ANAR advierte no se puede llevar a cabo legalmente, ya que pone a la persona menor de edad en una situación de mayor riesgo”.
Como tercer motivo de consulta se encuentra el secuestro parental (sustracción), tengan o no componente internacional, que representa un 11,1 %, con 141 casos. Les siguen los 33 casos atendidos por niñas, niños y adolescentes perdidos o extraviados accidentalmente (2,6 %), las consultas por menores de edad migrantes no acompañados/as (1 %) con 13 casos, fenómeno que ha experimentado un crecimiento del 85,7 % en comparación con 2024, y por último, los secuestros por parte de terceros (0,9 %), con 12 casos.
Sonsoles Bartolomé: “Puesto que en muchas desapariciones de menores de edad pueden estar implicados varios países máxime en nuestra Europa sin fronteras, resulta clave la cooperación entre todos los 116 000. Una cooperación que se favorece con el trabajo de Missing Children Europe, que facilita el trabajo en red y altos estándares de calidad en todos los países miembros”.
Fundación ANAR tuvo que intervenir en 282 ocasiones de máxima urgencia, con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (Guardia Civil y Policía), Emergencias 112, Protección de Menores, etc.
Asimismo, la ONG realizó 911 derivaciones a recursos jurídicos externos y 872 a recursos sociales, esto es, un total de 1783 derivaciones, a los organismos anteriormente mencionados, así como a abogados/as, juzgados, oficinas de atención a las víctimas, centros escolares, etc.

En Europa, cada año desaparecen alrededor de 250.000 niñas, niños y adolescentes. Durante las dos últimas semanas, diversas organizaciones, influencers y personas anónimas a lo largo de Europa se han sumado a la campaña #BlueForHope compartiendo fotografías y mensajes con el color azul como protagonista, creando un movimiento europeo de esperanza, vigilancia y solidaridad con los niños y niñas desaparecidos.
Para culminar la iniciativa, en la noche del 25 de mayo diferentes monumentos y lugares emblemáticos de diez países de Europa se iluminarán de azul. En España, la Fuente de Neptuno de Madrid y el Edificio de Telefónica de la Gran Vía madrileña se unirán con sus luces azules a otros edificios, como el Parlamento Europeo, en Bruselas, o la Torre Petřín, de Praga. El Ayuntamiento de Madrid y la multinacional Telefónica muestran así su respaldo a esta campaña y al 116 000 como herramienta de apoyo a niños, niñas y adolescentes desaparecidos, así como a sus familias.
El evento muestra el impacto de una acción coordinada y compartida bajo el mismo lema: la búsqueda no se detiene. “Cada madre y padre de un niño/a que desaparece merece saber que aún hay esperanza. Juntos, podemos hacer un fuerte llamamiento: nunca dejamos de buscar”, señala Aagje Ieven, secretaria general de Missing Children Europe. “Las líneas de ayuda son de una importancia capital para apoyar la búsqueda de niñas y niños desaparecidos: en un acto de solidaridad, cada ciudadano puede fomentar su existencia”.
Diana Díaz, directora de las Líneas de Ayuda ANAR, afirma: “Cuando un niño, niña o adolescente desaparece, a través del 116 000 se puede encontrar apoyo y activar los mecanismos necesarios para su localización cuanto antes, ya que los primeros minutos tras la desaparición de un/a menor de edad son cruciales”.
A medida que las ciudades se iluminan de azul, Missing Children Europe invita al público, medios de comunicación y legisladores a dar voz a esta cuestión no solo hoy, sino cada día.