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Guía sobre trastornos de alimentación para profesionales

Hasta hace relativamente pocos años, estos trastornos se consideraban excepcionales. Sin embargo, en la actualidad cada vez es más frecuente conocer casos de niños/as y adolescentes que padecen Trastornos de la Alimentación. Por otro lado, cada vez son niños/as y jóvenes con menos edad quienes los padecen.

Los profesionales que estáis en contacto con niños/as y adolescentes (profesores, médicos de atención primaria y pediatras, principalmente), debéis conocer estos trastornos y saber identificarlos para así poder ayudar a quien lo padece y a su familia. El tratamiento de estas enfermedades tiene que ser multidisciplinar e incluir activamente a la familia del/la afectado/a.

LA ANOREXIA NERVIOSA

Se caracteriza por una restricción en la ingesta calórica que el/la adolescente que la padece lleva a cabo de forma muy pautada, conociendo muy bien las calorías de todos y cada uno de los alimentos. Algunos signos característicos de estos/as chicos/a que pueden hacer sospechar un trastorno de este tipo son:

  • Normalmente estos/as chicos/as suelen encontrarse por debajo del límite de peso aceptable para su estatura, edad y complexión física.
  • Suelen llevar ropas anchas o prendas atados a la cintura.
  • Hace comentarios despectivos respecto a su aspecto físico.
  • Reducción de peso significativa en poco tiempo.
  • Aspecto demacrado y expresión de tristeza.
  • Le cuesta concentrarse en las tareas escolares y parece “en otro mundo”.
  • Desaparición de la menstruación en las chicas.

LA BULIMIA NERVIOSA

Se produce cuando la persona, obsesionada por adelgazar, ingiere con frecuencia grandes cantidades de alimentos, lo que representa para ella una contradicción y una sensación de pérdida de control, voluntad y Autoestima. Estos sentimientos intenta compensarlos con la provocación del vómito tras la ingesta. Los signos más significativos de la Bulimia Nerviosa son:

  • Obsesión intensa por comer, lo que provoca pérdida de atención, de relación con los demás, depresión y cambios en la personalidad.
  • No suele haber variaciones significativas en el peso.
  • En algunos casos pueden aparecer heridas o callosidades en los nudillos producidos por provocarse los vómitos metiéndose los dedos en la boca.
  • Se pueden producir intentos de suicidio, autolesiones, intoxicaciones etílicas, robos o desinhibición sexual y, en general, descontrol de impulsos.

La prevención para tratar de evitar que los/as chicos/as caigan en este tipo de trastornos va encaminada, principalmente, a ayudarles a tener unos niveles aceptables de Autoestima. Por tanto, esta labor es abordable sobre todo por profesores/as, educadores/as, monitores/as de tiempo libre… y puede ir en la línea de:

  • Tú ya eres importante por ser quien eres. Eres único/a y especial. Con tus puntos fuertes y débiles pero nunca te sientas inferior a nadie. Puedes ser capaz de cualquier cosa que te propongas si de verdad le pones empeño.
  • Está bien tratar de cambiar aquellos aspectos de nosotros mismos que no nos gustan pero sin obsesionarnos. Mucho menos si para ello tienes que poner en riesgo tu salud.
  • Estás en una etapa de tu vida en que alimentarte adecuadamente es muy importante para tu desarrollo físico e intelectual. Para que tu cuerpo y tu cerebro puedan funcionar bien, es necesario que comas de todo y en las cantidades adecuadas. De lo contrario, puedes sufrir secuelas difíciles de recuperar.
  • El aspecto externo es importante, sobre todo en la edad de la Adolescencia porque se intenta tener un aspecto agradable para gustar. Sin embargo, es mucho más importante ser una persona con quien los/as demás se sientan cómodos, escuchados, entendidos y con unos valores sólidos.
  • Si consideras que te vendría bien perder algún kilo, nunca hagas dietas por tu cuenta porque puedes entrar en una espiral peligrosa de la que te costará salir. Habla con tus padres para que te acompañen al Médico de Familia. Este/a profesional te valorará y, si fuera necesario, te pondría una dieta controlada.
  • No te creas los mensajes publicitarios que tratan de venderte una imagen externa perfecta. No existe. Quieren manipularte para vender sus productos porque saben que estás en una etapa de tu vida muy vulnerable.

Si el profesional que está en contacto con el/la menor tiene sospecha de que puede existir un trastorno de cualquiera de estos dos tipos, debe ponerlo en conocimiento de la familia y del/a propio/a chico/a para abordarlo de forma conjunta y coordinada con el resto de profesionales que deberán estar implicados (médicos, psicólogos y profesores), ya que es la única forma de enfrentarlo y encontrar el tratamiento adecuado en cada caso.

¿Necesitas ayuda?

Si consideras que necesitas consultar sobre este tema con alguien que te pueda ayudar, puedes comunicarte con nosotros para buscar orientación y puedes hacerlo a través de nuestro servicio de Chat o Email ANAR

O llama al teléfono de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (900 20 20 10), que es gratuito, confidencial, funciona 24 horas todos los días de la semana y está atendido por un equipo de profesionales (psicólogos, trabajadores sociales y abogados).

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