Fundación ANAR ha recibido el Premio Solidaridad del Ilustre Colegio de Abogados de Valencia (ICAV), en el marco de la decimocuarta edición de uno de los reconocimientos más significativos del tejido social valenciano. El acto, celebrado este jueves 9 de abril en la sede del ICAV, estuvo presidido por su decano, José Soriano Poves, y contó con la presencia de la consellera de Justicia y Administración Pública de la Generalitat Valenciana, Nuria Martínez Sanchis, así como de miembros de la Junta de Gobierno del Colegio.
Estos premios estaban previstos para finales de 2024, pero debido a la DANA, el ICAV resolvió destinar los fondos a apoyar a colegiados afectados por la catástrofe y aplazar la entrega de los premios. Así, la iniciativa forma parte del compromiso sostenido del ICAV con la acción social a través del impulso de proyectos orientados a mejorar la calidad de vida de las personas.
El premio fue recogido por Ana Sánchez Roca, psicóloga de la delegación en la Comunidad Valenciana de Fundación ANAR, que ha sido una de las 16 entidades reconocidas gracias a proyectos que abarcan ámbitos como la salud mental, la infancia, la inclusión social y la atención a personas en situación de vulnerabilidad.
Durante el acto, el decano del ICAV, José Soriano, ha puesto en valor la evolución de esta iniciativa con la implicación de la colegiación en el proceso de selección: “Queríamos que fueran los propios colegiados quienes participaran en la decisión, que sintieran estos premios como algo propio”. Este salto cualitativo convierte el premio en algo más que un reconocimiento institucional: lo transforma en un acto colectivo de toda una comunidad profesional.
Agradecemos profundamente al ICAV, a su decano y junta directiva, y a todos los colegiados que han confiado en nuestro proyecto. Y agradecemos también, de manera muy especial, que este Premio Solidaridad haya llegado después de un gesto de humanidad tan grande como el que protagonizó el Colegio tras la DANA. Para Fundación ANAR, este reconocimiento supone un respaldo a nuestro trabajo cotidiano en defensa de la infancia y la adolescencia en situación de vulnerabilidad, recordándonos que no estamos solos/as en ese compromiso.