Estudio ANAR sobre Conducta Suicida y Salud Mental: Solo el 44% de los niños, niñas y adolescentes con conducta suicida ha recibido tratamiento psicológico

Hoy, 1 de diciembre de 2022, se ha presentado en la sede central de la Fundación ANAR en Madrid, el Estudio sobre Conducta Suicida y Salud Mental en la Infancia y la Adolescencia en España (2012-2022) según su propio testimonio. Un exhaustivo estudio sociológico de carácter longitudinal realizado por su Centro de Estudios e Investigación que recoge y analiza en profundidad la conducta suicida en los menores de edad atendidos a través del Teléfono y el Chat ANAR a lo largo de una década. Para ello, se han analizado 589.255 llamadas y mensajes de chats.

En el acto han intervenido Benjamín Ballesteros, director de Programas; Diana Díaz, directora de las Líneas de Ayuda ANAR; y Sonsoles Bartolomé, directora del Departamento jurídico, que han ofrecido los datos recogidos, así como el análisis de su evolución a lo largo de una década. Además han destacado los factores por los que cada vez más menores de edad tienen la intención de quitarse la vida, el perfil o perfiles de los solicitantes de ayuda por esta causa en las Líneas de Ayuda ANAR, los colectivos más afectados, la relación de este serio problema con la salud mental, así como las principales variables de riesgo y de protección y las recomendaciones para familias, profesionales y medios de comunicación. 

Como ha destacado desde el inicio del acto Benjamín Ballesteros, «las estadísticas de suicidio de menores de edad serían aún más escalofriantes en España si ANAR no hubiese salvado a esos casi 750 niños, niñas y adolescentes y a los 1.961 más que atendimos desde nuestras Líneas de Ayuda cuando ya estaban planificando su suicidio». Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2020 en España se produjeron 314 suicidios de jóvenes entre 15 y 29 años (INE). Aunque durante la realización del presente estudio, el INE no ha publicado aún los casos referidos a 2021, la Fundación ANAR atendió, solo ese año, a 748 menores de edad que en el momento de la llamada estaban intentando terminar con su vida. 

A lo largo de estos diez años, ANAR ha ayudado a 9.637 menores de edad que expresaron conductas suicidas, ya fuera ideación o intento de suicidio. De estos, 3.097 se pusieron en contacto con nosotros cuando ya habían iniciado el intento de suicidio. El 63,8% de estos casos atendidos se ha concentrado en los últimos tres años, coincidiendo con la pandemia por coronavirus. 

Evolución de la conducta suicida y problemas asociados

Como ha detallado Diana Díaz, el estudio de ANAR revela que el número de casos con conducta suicida ha experimentado un acentuado crecimiento en el periodo 2012-2022 (1.921,3%), destacando el incremento producido en el periodo post-COVID-19, entre 2020 y 2022 (128%). En opinión del equipo de sociólogos de la Fundación ANAR, la situación de crisis sanitaria producida por la pandemia ha supuesto una ampliación de los riesgos psicosociales (aislamiento, maltrato intrafamiliar, hacinamiento, abuso de las tecnologías, barreras asistenciales a la salud mental, pobreza…) que influyen en las conductas suicidas de niños/as o adolescentes.

Benjamín Ballesteros ha destacado también que, entre 2012 y 2022, los casos atendidos en la Fundación ANAR por ideación suicida se han multiplicado por 23,7 y los intentos de suicidios por 25,9

Diana Díaz ha hecho hincapié en que “no existe una motivación objetiva para el suicidio, pero sí problemas asociados que el menor de edad no sabe cómo resolver”. Como recoge el informe, la violencia contra el/la menor de edad (60,9%) y la salud mental (27,4%) son los problemas más destacados de los asociados a la conducta suicida, con un incremento de la incidencia de estos últimos en el periodo 2019-2022, pasando de alcanzar el 17,9% en 2019 al 34,5% en 2022. Este incremento es mayor tras la pandemia y se sigue manteniendo en la actualidad. 

Entre todas las violencias, son las más frecuentes: Acoso,  Ciberbullying y otras dificultades en el ámbito escolar (21,4%), Maltrato físico (14,7%), Maltrato psicológico (10,4%), Agresión sexual (7,2%) y Violencia de género (3%).

En salud mental, se pueden destacar tres grandes problemas asociados a la conducta suicida: Autolesiones (13,7%), Problemas psicológicos (8,7%), entre los que  destacan tristeza/depresión, ansiedad y trastornos de la alimentación; y Problemas de conducta (4,4%). 

Entre 2019 y 2022, sólo el 44% de los niños/as o adolescentes con conducta suicida ha recibido tratamiento psicológico. Un “dato muy preocupante” en palabras de Diana Díaz. 

Perfil y colectivos vulnerables

En el estudio de ANAR presentado hoy se han identificado cinco perfiles de niños/as y adolescentes que presentaban conducta suicida, siendo el principal el de una mujer adolescente, de entre 13 y 17 años (media de 15), de familia migrante, que cuando se puso en contacto con ANAR ya había iniciado el intento de suicidio y que presenta bajo rendimiento escolar. Sufre problemas de salud mental, principalmente autolesiones, tiene antecedentes de fuga y ha sido víctima de agresión sexual, como ha señalado Diana Díaz. Que ha explicado que los menores de 12 años exponen como motivación el acoso escolar que sufren, y su rendimiento escolar es alto.  

Tener menos de 10 años, padecer alguna discapacidad, provenir de familias migrantes o formar parte del colectivo LGTBIQ aumenta el riesgo de intento o ideación suicida por encontrarse los menores de edad más expuestos a discriminaciones y exclusiones, según han explicado los portavoces de la Fundación. 

Sonsoles Bartolomé y Diana Díaz han desgranado las recomendaciones que hace la Fundación ANAR a padres, madres, profesionales y medios de comunicación. Para Bartolomé, “detectar y comprender desde un primer momento las señales previas es fundamental de cara a prevenir el suicidio. Por ello es importante que, tanto familiares como personas cercanas, presten atención a sus actividades y su comportamiento y los cambios en el mismo, de forma que puedan detectar signos que indican depresión o intentos suicidas”.

Frecuencia, gravedad y urgencia

Los problemas detectados en más de dos tercios de las consultas por conducta suicida recibidas en ANAR tienen una duración superior al año (68,4%) y se producen con una frecuencia diaria (70,2%). Son casos graves (86,2%) y urgentes (72,6%), porcentajes que han experimentado un crecimiento a lo largo de los años analizados, más marcado en el periodo post-pandemia, con un incremento de la gravedad “alta” del 221% entre 2019 y 2022 y del 305% en el caso de la urgencia “alta”.

En el 70% de las llamadas recibidas a través del Teléfono/Chat ANAR en los últimos 10 años han intervenido las áreas jurídica, psicológica y social. Solo entre  2019 y 2022, ANAR ha llevado a cabo 6.970 derivaciones tanto sociales como jurídicas: 5.829 en el caso de ideación suicida y 1.141 en intento de suicidio. Así como 939 intervenciones, 854 por ideación suicida -con un incremento del 406% en 2022 respecto a 2019- y 85 por intento de suicidio -un 63% más-. Para los profesionales expertos de ANAR resulta fundamental la detección precoz de los casos para actuar con la mayor celeridad posible y minimizar el daño a los menores de edad. Para Diana Díaz, “la atención a los menores de edad con conductas suicidas tiene que tener los máximos estándares de calidad, especialización y profesionalidad, como procuramos ofrecer en la Fundación ANAR”. 

Implicación de las tecnologías

Entre 2019 y 2022 ha aumentado 18 puntos porcentuales la implicación de las tecnologías en los intentos de suicidio (del 33,5% al 51,5%). Estas se utilizan como herramienta a través de la que se generan situaciones de malestar y violencia (sextorsión, grooming, ciberacoso…) o como medio para obtener información sobre métodos para llevar a cabo el suicidio, lo cual propicia el efecto Werther (de contagio e imitación), como ha explicado Benjamín Ballesteros. Pero también para disminuir el malestar que generan los pensamientos de intento de suicidio, mediante publicaciones en redes sociales (Instagram y Tik Tok) donde los niños/as y adolescente se sienten escuchados, piden perdón o se despiden. Ha mencionado Ballesteros que existe un efecto preventivo sobre la conducta suicida llamado Efecto Papageno. “Queremos decir que este estudio tiene esa intencionalidad: la de prevenir la conducta suicida. Porque cuando hay menores de edad que han tenido la intención de terminar con su vida, si deciden seguir viviendo pueden ser un ejemplo para los demás”. 

Benjamín Ballesteros ha concluido con el siguiente llamamiento: “Si algún menor de edad piensa que su problema no tiene solución, que no deje de llamar o escribir al Teléfono/Chat ANAR, ya que funciona las 24 horas del día, todos los días del año precisamente para poner una solución a ese problema. Absolutamente todo tiene solución salvo la muerte”.     

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La Fundación ANAR presenta su Estudio sobre Conducta Suicida y Salud Mental en la Infancia y la Adolescencia en España (2012-2022)

La Fundación ANAR presenta su Estudio sobre Conducta Suicida y Salud Mental en la Infancia y la Adolescencia en España (2012-2022) realizado a partir de los 9.637 casos en que ha intervenido ANAR y las casi 600.000 peticiones de ayuda recibidas.

Este exhaustivo estudio sociológico de carácter longitudinal realizado por nuestro Centro de Estudios e Investigación recoge y analiza en profundidad la conducta suicida en los menores de edad atendidos a través del Teléfono y el Chat ANAR a lo largo de una década. Para ello, se han analizado 589.255 llamadas y mensajes de chats.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2020 en España se produjeron 314 suicidios de menores de edad. Aunque durante la realización del presente estudio, el INE no ha publicado aún los casos referidos a 2021, en la Fundación ANAR atendimos, solo ese año, a 748 menores de edad que en el momento de la llamada estaban intentando terminar con su vida. 

Como explica Benjamín Ballesteros, director de Programas de la Fundación ANAR, “las estadísticas de suicidio de menores de edad serían aún más escalofriantes en España si ANAR no hubiese salvado a esos casi 750 niños, niñas y adolescentes y a los 1.961 más que atendimos desde nuestras Líneas de Ayuda cuando ya estaban planificando su suicidio”. 

A lo largo de estos diez años, ANAR ha ayudado a 9.637 menores de edad que expresaron conductas suicidas, ya fuera ideación o intento de suicidio. De estos, 3.097 se pusieron en contacto con nosotros cuando ya habían iniciado el intento de suicidio. El 63,8% de estos casos atendidos se ha concentrado en los últimos tres años, coincidiendo con la pandemia por coronavirus. 

Evolución de la conducta suicida

El número de casos con conducta suicida ha experimentado un acentuado crecimiento en el periodo 2012-2022 (1.921,3%), destacando el incremento producido en el periodo post-COVID-19, entre 2020 y 2022 (128%). La situación de crisis sanitaria producida por la pandemia ha supuesto una ampliación de los riesgos psicosociales (aislamiento, maltrato intrafamiliar, hacinamiento, abuso de las tecnologías, barreras asistenciales a la salud mental, pobreza…) que influyen en las conductas suicidas de niños, niñas o adolescentes.

Entre 2012 y 2022, los casos atendidos en la Fundación ANAR por ideación suicida se han multiplicado por 23,7 y los intentos de suicidios por 25,9

Problemas asociados

No existe una motivación objetiva para el suicidio, pero sí problemas asociados que el menor de edad no sabe cómo resolver. La violencia contra el/la menor de edad (60,9%) y la salud mental (27,4%) son los problemas más destacados de los asociados a la conducta suicida, con un incremento de la incidencia de estos últimos en el periodo 2019-2022, pasando de alcanzar el 17,9% en 2019 al 34,5% en 2022. Este incremento es mayor tras la pandemia y se sigue manteniendo en la actualidad. 

Entre todas las violencias, son las más frecuentes: Acoso,  Ciberbullying y otras dificultades en el ámbito escolar (21,4%), Maltrato físico (14,7%), Maltrato psicológico (10,4%), Agresión sexual (7,2%) y Violencia de género (3%).

En salud mental, se pueden destacar tres grandes problemas asociados a la conducta suicida: Autolesiones (13,7%), Problemas psicológicos (8,7%), entre los que destacan tristeza/depresión, ansiedad y trastornos de la alimentación; y Problemas de conducta (4,4%). 

Entre 2019 y 2022, sólo el 44% de los niños, niñas o adolescentes con conducta suicida ha recibido tratamiento psicológico.

Perfil y colectivos vulnerables

En el presente estudio se han identificado cinco perfiles de niños, niñas y adolescentes que presentaban conducta suicida, siendo el principal el de una mujer adolescente, de entre 13 y 17 años (media de 15), de familia migrante, que cuando se puso en contacto con ANAR ya había iniciado el intento de suicidio y que presenta bajo rendimiento escolar. Sufre problemas de salud mental, principalmente autolesiones, tiene antecedentes de fuga y ha sido víctima de agresión sexual.

Los menores de 12 años exponen como motivación el acoso escolar que sufren, y su rendimiento escolar es alto.  

Tener menos de 10 años, padecer alguna discapacidad, provenir de familias migrantes o formar parte del colectivo LGTBIQ aumenta el riesgo de intento o ideación suicida por encontrarse los menores de edad más expuestos a discriminaciones y exclusiones. 

Frecuencia, gravedad y urgencia

Los problemas detectados en más de dos tercios de las consultas por conducta suicida tienen una duración superior al año (68,4%) y se producen con una frecuencia diaria (70,2%). Son casos graves (86,2%) y urgentes (72,6%), porcentajes que han experimentado un crecimiento a lo largo de los años analizados, más marcado en el periodo post-pandemia, con un incremento de la gravedad “alta” del 221% entre 2019 y 2022 y del 305% en el caso de la urgencia “alta”.

En el 70% de las llamadas recibidas a través del Teléfono/Chat ANAR en los últimos 10 años han intervenido las áreas jurídica, psicológica y social. Solo entre  2019 y 2022, ANAR ha llevado a cabo 6.970 derivaciones tanto sociales como jurídicas: 5.829 en el caso de ideación suicida y 1.141 en intento de suicidio. Así como 939 intervenciones, 854 por ideación suicida -con un incremento del 406% en 2022 respecto a 2019- y 85 por intento de suicidio -un 63% más-. Para los profesionales expertos de ANAR resulta fundamental la detección precoz de los casos para actuar con la mayor celeridad posible y minimizar el daño a los menores de edad. Para Diana Díaz, directora de las Líneas de Ayuda ANAR, “la atención a los menores de edad con conductas suicidas tiene que tener los máximos estándares de calidad, especialización y profesionalidad, como procuramos ofrecer en la Fundación ANAR”. 

Implicación de las tecnologías

Entre 2019 y 2022 ha aumentado 18 puntos porcentuales la implicación de las tecnologías en los intentos de suicidio (del 33,5% al 51,5%). Estas se utilizan como herramienta a través de la que se generan situaciones de malestar y violencia (sextorsión, grooming, ciberacoso…) o como medio para obtener información sobre métodos para llevar a cabo el suicidio, lo cual propicia el efecto Werther (de contagio e imitación). Pero también para disminuir el malestar que generan los pensamientos de intento de suicidio, mediante publicaciones en redes sociales (Instagram y TikTok) donde los niños, niñas y adolescente se sienten escuchados, piden perdón o se despiden. Un 6,1% de los menores de edad que llamaron a las Líneas de Ayuda ANAR lo hicieron preocupados por la conducta suicida de un amigo o amiga.  

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Sigue la retrasmisión en directo de la presentación del Estudio sobre Conducta Suicida y Salud Mental de la Fundación ANAR

Hoy, 1 de diciembre, presentamos nuestro Estudio sobre Conducta Suicida y Salud Mental en la Infancia y la Adolescencia en España (2012-2022) realizado a partir de los 9.637 casos en que ha intervenido la Fundación ANAR y las casi 600.000 peticiones de ayuda recibidas.

Cómo proteger la salud mental: ANAR colabora con la Unión Europea

El pasado 24 de octubre, la Fundación ANAR participó en un seminario para periodistas organizado por la Oficina del Parlamento Europeo en España sobre la respuesta de la Unión Europea para proteger la salud mental en el mundo laboral del teletrabajo, el impacto que ha tenido la pandemia en los jóvenes y la necesidad de tomar acciones comunes y concretas en materia de ciudadanía.

Diana Díaz, directora de las Líneas de Ayuda ANAR, acudió como representante de la Fundación y se sumó a la participación de las eurodiputadas Dolors Montserrat, del Partido Popular Europeo, y Estrella Durá, del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas; junto con el director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Gregorio Marañón, Celso Arango; y la catedrática de Psicopatología de la Universidad de Valencia, Rosa Baños

La promoción del bienestar, el foco en la educación, empleos justos y seguros, salud accesible o un mayor cuidado del medio ambiente fueron temas presentes en el debate con el objetivo de proteger la salud mental y que estuvo moderado por la directora de 20 minutos, Encarna Samitier

Prevenir desde la infancia

En la Fundación ANAR, solo en el año 2021, hemos atendido 251.118 peticiones de ayuda y 16.442 casos de riesgo. Unas cifras que se encargó de explicar Diana Diaz asegurando que “los recursos están desbordados, pero es importante que la población conozca los recursos existentes y que los menores puedan conocer las Líneas de Ayuda”. 

Además, quiso animar a identificar las “señales de riesgo” entre la población de menor edad, como pueden ser “los cambios de ánimo, el aislamiento prolongado, los intentos de autolesión o los problemas de sueño o alimentación”. Igualmente sugirió que es importante explorar cuáles son las causas que han influido en su situación, asegurando que entre las más frecuentes son la “soledad acompañada” o la “falta de referentes emocionales”.

Foto portada: De izq. a der.: Rosa Baños, Estrella Durà, Encarna Samitier, Dolors Montserrat, Celso Arango y Diana Díaz

La Fundación ANAR participa en el seminario de la UE sobre salud mental

La Oficina del Parlamento Europeo en España organiza un seminario para periodistas el próximo 24 de octubre sobre las medidas propuestas por la Unión Europea para proteger la salud mental.

La Fundación ANAR estará presente en la mesa redonda representada por Benjamín Ballesteros, director de Programas, al que acompañarán Dolors Montserrat, eurodiputada del grupo PPE; Estrella Durá, eurodiputada del grupo S&D; y Rosa Baños, catedrática de Psicopatología de la Universidad de Valencia, en lo que será un debate moderado por Encarna Samiter, directora del periódico 20 minutos.

En este seminario, que tendrá lugar de 11:30 a 13:30 horas en la sede de las instituciones europeas en España (Paseo de la Castellana, 46 Madrid), se abordará la respuesta de la Unión para proteger la salud mental en el mundo laboral digital, el impacto de la pandemia en los jóvenes y la necesidad de una acción común en materia de cuidados.

Después de la mesa redonda, habrá un turno de preguntas para los periodistas que acudan a cubrir el evento al que se podrá asistir confirmando su asistencia a la siguiente dirección de correo electrónico: jon.larrachea@europarl.europa.eu

La Fundación ANAR, invitada a las Jornadas sobre Salud Mental del Defensor del Pueblo

El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha inaugurado este miércoles 22 de junio una jornada sobre salud mental, organizada por la institución, que ha contado con expertos y personalidades de asociaciones y de la sociedad civil entre los que se encontraba la Fundación ANAR representada por Diana Díaz, directora de las Líneas de Ayuda.

Entre otros asuntos, se ha analizado el impacto de la Covid-19 en la salud mental de los ciudadanos, la capacidad de respuesta del sistema sanitario, tanto en atención primaria como en atención hospitalaria y recursos residenciales, y lo que se espera de la nueva Estrategia y Plan de Acción 2022-2024. 

​Ángel Gabilondo ha destacado que “hay que atender el lamento de una sociedad que demanda una salud mental urgente y prioritaria” y ha señalado que hay que abordar este “gran desafío social”, desde una perspectiva epidemiológica y poblacional y desde “la solidaridad y el compromiso de toda la sociedad”. 

La jornada ha estado dividida en dos turnos. En la primera mesa, con el tema “La atención a la salud mental durante y después de la pandemia”, han participado el catedrático de psiquiatría de la UAM y jefe del servicio de Psiquiatría de La Princesa, José Luis Ayuso; la responsable de la Oficina Regional de Coordinación de Salud Mental y Adicciones de la Comunidad de Madrid, Mercedes Navío; y el catedrático de psicología de la UCM, Antonio Cano

La segunda mesa se ha centrado en analizar “La salud mental en contextos de mayor vulnerabilidad”, y en ella han estado presentes la responsable de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Hospital Clínico, Marina Díaz; la directora de las Líneas de Ayuda de la Fundación ANAR, Diana Díaz, la presidenta de la Asociación Española de Psicogerontología, Ana María González; y el presidente de la Confederación de Salud Mental de España, Nel González.

​Diana Díaz ha contado cúal es el panorama de los datos de infancia y adolescencia recibidos por las Líneas de Ayuda ANAR y cómo funcionan éstas. Desde que se crearon estas líneas hace 28 años se han atendido más de 6 millones de peticiones de ayuda de niños, niñas y adolescentes en riesgo, lo que ha catalogado como “un termómetro de lo que está sucediendo en la población infanto-juvenil”. Además, ha compartido los datos del Informe 2021 del Teléfono/Chat ANAR, en que se han atendido 251.118 peticiones de ayuda y recordado que es un servicio totalmente confidencial que se presta las 24 horas del día, todos los días del año, y está atendido por psicólogos y psicólogas profesionales. 

Los expertos y representantes de asociaciones que han participado en la jornada han coincidido a la hora de alertar sobre la falta de profesionales especializados. También se han mostrado partidarios de priorizar la atención a los colectivos vulnerables como menores de edad, personas mayores y personas que ya presentaban trastornos mentales con anterioridad a la pandemia.

La clausura de esta jornada ha llegado por parte de la adjunta primera al Defensor del Pueblo, Teresa Jiménez-Becerril, que ha destacado que con este encuentro la institución ha querido “buscar respuesta a los principales retos a los que se enfrenta la salud mental en el marco del Sistema Nacional de Salud”, para concluir que “este es un asunto transversal que nos afecta a todos y al que tenemos que responder como sociedad y desde las administraciones”.